sopa freda

Sopas de verano

Es de suponer –por los huesos y las espines encontradas- que las primeras sopas se hacen en el neolítico, cuando, seguramente, un día el hombre de da cuenta que, dejando apagar las llamas y cociendo sobre las brasas, o cociendo dentro de un líquido,  lo cocido varía.

Si hablamos de recetas, podríamos sospechar que la primera receta que conoció la humanidad fue una simple y sencilla sopa, porque de sopas, seguro se hicieron muchas, mucho antes de que apareciera la primera olla. Aún hoy, hay pueblos indígenas que hacen caldos o sopas calentando piedras en una hoguera y sumergiéndolas posteriormente en recipientes naturales –como puede ser una calabaza vacía- con agua mezclada con algunas raíces.

Las sopas –en determinados momentos de la historia, ricos y fastuosos- han sido siempre un recurso autenticamente popular y humilde, un verdadero maná de los dioses, caído del cielo, en la desesperada lucha del hombre por sobrevivir.

La diversidad cultural y la memoria popular se reflejan en los platos que acostumbramos a comer con cuchara mucho más de los que nos podemos llegar a imaginar. Una simple reseña de los platos que pueden tomarse con cuchara nos permitiría dar la vuelta al mundo y conocer las costumbres de cada época, de cada pueblo, de cada civilización. Las sopas son la clave, el mayor aliado del cuerpo humano.

El nombre sopa puede llevar a imaginar inicialmente algo caliente, pero las hay maravillosas que son frías. La sopa, como la cocina, es estacional. Cada temporada, casi cada día, en función del mercado podríamos hacer una sopa distinta. Y en verano, un día de calor, lo que más place es una sopa fría y ligera.

Una parte importante de las sopas frías han nacido de los tradicionales “majados” andaluces hechos a partir de aceite, ajo, sal y agua. Son los gazpachos, los salmorejos, el zoque malagueño, la porra antequerana o la mazamorra cordobesa. Podríamos seguir con el ajoblanco, la popular okroshka rusa, el oliaigua mallorquín, el tarátor búlgaro y, como no, la clásica vichyssoise.

 

Finalmente tres dichos muy Populares a las sopas:

“Qui sopa sopa es pensa que sopa i no sopa”

(“Quien cena sopa, piensa que cena y no cena”)

“A l’hivern, bona sopa i vi calent!”

(“En invierno, buena sopa y vino caliente”)

“Qui menja sopes, se les pensa totes!”

(“Quien come sopas, se las piensa todas”)

 

Y unes cuantas sopas que no son sopas:

 

[sopa de cabra / sopa de ganso / sopa de piedras / sopa de libros / sopa de gresca / sopa de letras / la sopa boba / sopa de cuentos / sopa de cifras / sopa de estrellas / sopa de soupes / sopa de sílabas / sopa de palabras / sopa de instrumentos / sopa de noche / la sopa azul / de sopa a sapo / el pastor de can sopa]