Hispania

Pocos paises pueden enorgullecerse de tener una casa como el Hispania. En pocas casas se prcibe el producto como algo tan fundamental.

En el Hispania uno no precisa li leer la carta. Paquita o Lolita, cada día, aconsejan lo que pueden comer. Pero decidirseno les será fácil. Cada plato constituye una seducción dificil de rebutjar. Aunque no se pierdan los platos de la mestressa. Son platos maravillosos, llenos de sabor, memoria y sentido común.

La cocina de esta casa sólo depende de aquello que cada día llega del mar, de lo mejor que cada temporada produce la tierra. Es una culinaria sin maquillaje ni tonterías. Nada de teatro. La buena cocina, mas que de la filigrana, depende de un gran respeto al producto, de mucha sensatez. I esta exigencia, en el Hispania, ha sido siempre una obsessión.

Ningún gran proyecto se construye en tres días. Tampoco un gran restaurante. El prestigio de esta casa no es casual. Se fonamenta en muchos años de estima, de trabajo e ilusión.

Su cocina pertenece al entrañable mundo de la memoria. Los guisos de Paquita y Lolita tocan el escalón más alto al que puede llegar el placer de comer. En pocos restaurantes se puede apreciar como en esta casa que vida y cocina posean tantas cosas en común.

Somos muchos los que sentimos por esta casa una verdadera estima y una enorme gratitud. Podríamos fácilmente presindir de muchos privilegios. De lo que nunca podríamos prescindir es del privilegio de seguir comiendo en el Hispania.

Restaurant Hispania  –  Arenys de Mar